30.7.07
Un fin de semana cualquiera.
Y así, volando, llegó el fin de semana. En que los mismos nos juntamos a conversar de la vida, a reirnos y a tomar piscolas. Siempre es la misma rutina: tipo 7.30 yo llamo a la Cony para que me confirme del carrete: a las 10.30 en la casa del Migue y ahí se ve lo que se hace. Si andamos con plata salimos, sino nos quedamos ahí. Siempre pasa, que no tenemos nada que hacer o para donde ir, pero terminamos pasandolo muy bien. El sábado pasado nos juntamos y decidimos ir a un bar, como yo iba manejando responsablemente pedí un jugo de naranja, al Toto le dolía la guata y también pidió el mismo jugo, a la Cony le quedó gustando el Daikiry limón y lo volvió a pedir, y así los demás.... Tipo 2.30 nos volvimos para la casa del Migue y a ellos se les ocurrió conectar los amplificadores de la guitarra eléctrica, la batería y dos micrófonos para webiar un rato cantando. Llegó Zenteno y se adueñó de la batería y el Migue tocaba la guitarra. Todas las canciones se las sabían..cantabamos un rato y le sacaban las notas.. qué secos!!!.. después de tanto cantar nos pusimos a bailar y llegó más gente (y a pesar de que he vivido toda mi vida en ese pueblo, nunca los había visto, ni en pelea de perros!!) y seguían los demás con el micrófono, cantando y animando la partusa. La cuestión es que se me pasó la hora!, el día domingo viajaba para Chillán temprano en la mañana y llegué a la casa a las 7.30, la verdad es que después decidí pasar de largo, que dormir dos horas.
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